La Primitiva perdida

El caso del boleto de La Primitiva perdida de 4,7 millones de euros

Administración de lotería 22 de A Coruña

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  • Autor
    LaPrimitiva
  • Publicado en
    07/08/2019

Salen nuevos datos sobre el caso de La Primitiva perdida que se encontró en A Coruña hace siete años

El caso de La Primitiva perdida y del lotero que encontró el resguardo “olvidado” sigue abierto y todavía sin resolverse. Tras investigaciones policiales, han salido a la luz nuevos datos sobre la historia del boleto de La Primitiva que, por el momento, sigue sin dueño.

El caso desde el principio

Todo se inicia el 26 de junio de 2012, cuando una persona de identidad desconocida sella unas apuestas de lotería en la administración nº 44 de A Coruña, situada en el centro comercial Carrefour de Alfonso Molina.

Entre las apuestas selladas se encontraba el futuro boleto de La Primitiva premiado con el premio de primera categoría de nada menos que 4.722.337,75 €.

Lotero Manuel Reija
Manuel Reija gerente de la Administración nº 22 de A Coruña

¿Qué ocurrió con el boleto de La Primitiva sellado en el centro Carrefour de A Coruña?

Por lo que se sabía hasta hace poco, el boleto fue encontrado por el lotero Manuel Reija, dueño de la administración de Loterías y Apuestas del Estado nº 22 ubicada cerca del mercado de San Agustín de A Coruña.

Según las declaraciones de Manuel Reija encontró el boleto el 2 de julio de 2012 cuando se encontraba solo en la administración.

El lotero, Manuel Reija, en un principio, indicó que encontró el resguardo de lotería en el mostrador de la administración que regenta y que en el momento del hallazgo se encontraba solo, sin la presencia de ningún cliente. El boleto le llamó la atención y decidió pasarlo por la máquina para comprobar si estaba premiado. Para su gran sorpresa, descubrió que era el resguardo ganador del sorteo de lotería del 30 de junio de 2012.

Tras el descubrimiento, decidió esperar ese día por si aparecía alguien a reclamar el boleto extraviado. No apareció nadie, por tanto, al día siguiente, se dirigió a la delegación de Loterías y Apuestas del Estado de A Coruña dónde trabaja su hermano, Miguel Reija, como delegado.

El código civil aprobado en 1889 estipula en su artículo 615 párrafo primero y segundo que en el caso de hallar algún objeto o cosa se debe proceder a llevar inmediatamente dicho hallazgo al alcalde y éste último deberá publicar e informar de los hechos.

"El que encontrare una cosa mueble, que no sea tesoro, debe restituirla a su anterior poseedor. Si éste no fuere conocido, deberá consignarla inmediatamente en poder del alcalde del pueblo donde se hubiese verificado el hallazgo. El Alcalde hará publicar éste, en la forma acostumbrada dos domingos consecutivos."

Sin embargo, no se publicó la noticia hasta un año y dos meses después del hallazgo y se mantuvo en secreto. Según fuentes el lotero comunicó a Loterías y Apuestas del Estado el hallazgo y solicitó cobrar el premio al haber actuado de buena fe. En respuesta a la petición del lotero Loterías y Apuestas denegó y paralizó el pago del premio tras indicar cómo se debía proceder a anunciar el hallazgo, así como lo indica el código civil.

Por otro lado, Loterías y Apuestas a su vez abrió una investigación solicitando que se cotejaran huellas y se averiguaran los movimientos previos y posteriores a la validación de la apuesta sellada.

Finalmente, el 18 de septiembre de 2013, el Ayuntamiento publica en el BOP lo siguiente:

«A la vista del escrito presentado en relación con un resguardo de Loterías y Apuestas del Estado identificado con el número 178-0454007-045, interesándose de que se promueva expediente al amparo y se dé publicidad para que las personas que pudieran acreditar su derecho sobre el objeto hallado la ejerciten».

Publicación del hallazgo del resguardo de Loterías y Apuestas en el BOP con fecha del 18 de septiembre de 2013.

La redacción de la publicación no especifica en ningún momento si el resguardo de lotería era de La Primitiva, de Euromillones o cualquier otro juego que ofrece Loterías y Apuestas del Estado. Tampoco indica ni dónde se había sellado el resguardo de lotería encontrado. Fue La Voz de Galicia que publicó estos datos.

A raíz de la publicación de la noticia de La Voz de Galicia , empezaron a aparecer personas a reclamar La Primitiva perdida. Más de 200 personas se postularon afirmando ser los legítimos dueños del boleto encontrado.

Después de la publicación en el BOP se da un plazo de dos años para reclamar La Primitiva perdida. Este plazo lo contempla el cuarto párrafo del artículo 615 del código civil que dice que pasados dos años si no ha aparecido el propietario de la cosa encontrada se procede ha adjudicar el objeto o su valor a la persona que la hubiese encontrado, es decir, en este caso al lotero Manuel Reija.

El tiempo fue transcurriendo y todo apuntaba a que el lotero podría potencialmente cobrar el premio millonario de La Primitiva perdida. No obstante, los nuevos datos aportados tras las investigaciones realizadas indican que el lotero supuestamente podría haber intentado engañar al legítimo dueño del boleto premiado.

Nuevos datos sobre el caso de La Primitiva perdida

Registros del Terminal de la Administración nº 22

¿Qué revelan los nuevos datos sobre el caso de La Primitiva perdida?

El pasado jueves 29 de julio de 2019, sale a la luz un informe policial que contradice la versión del lotero. El informe al que ha tenido acceso Efe ha sido entregado en el Juzgado de instrucción nº 13 de A Coruña y desvela que el lotero, Manuel Reija, podría haber intentado “engañar” al legítimo dueño del boleto. Asimismo, también se consigue averiguar la identidad del propietario de La Primitiva perdida, un hombre ya fallecido.

La investigación indica que el 26 de junio de 2012 se sellaron varias apuestas en la administración de loterías ubicada en el centro Carrefour y que posteriormente esas mismas apuestas fueron comprobadas en la administración de Manuel Reija cerca del mercado de San Agustín.

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Extracto del informe policial

Extracto del informe policial

«Del resultado de las investigaciones realizadas, resultó acreditado que en la Administración de Loterías y Apuestas del Estado número 44 de La Coruña, y durante los 11:00 segundos comprendidos entre las 18:23:12 y 18:23:23 del 26/06/2012 se validó, por este orden, un lote conformado por los cuatro boletos identificados por SELAE con los siguientes códigos:

1º - 178-06851992-142, 2º -178-02788282-168, 3º - 178-04948907-45, 4º - 178-04489588-203».

«Seis días después, el Agente 29635 Manuel Eugenio Reija Gónzález, lotero hallador y gerente de la Administración de Loterías y Apuestas del Estado numero 22 de La Coruña, mientras operaba el terminal 29635-0 y durante los 16:00 segundos comprendidos entre las 11:25:39 y 11:25:55 del 02/07/2012, comprobó los resguardos del lote anterior, compuesto por los mismos códigos identificativos».

«SELAE, reflejó que el lotero hallador comprobó el mismo lote, introduciendo primeramente el resguardo 178-04948907-45, obteniendo la siguiente respuesta del terminal “ENTREGAR RESGUARDO AL CLIENTE EL RESGUARDO ES GANADOR DE SORTEO: 30 JUN 12 ¡PREMIOS DE CAT 1. LLEVAR RESGUARDO A LA DELEGACIÓN” instrucciones que jamás cumplimentó, a continuación abonó al apostante 3 € de premio correspondiente al resguardo 178-04489588-203».

El informe indica que se procedió a comprobar primero el boleto de La Primitiva premiado y que el terminal indicó lo siguiente «Entregar al cliente. El resguardo es ganador del sorteo del 30 de junio del 2012. Llevar resguardo a la delegación». La investigación apunta a que el lotero no cumplimentó las instrucciones del terminal y no entregó el boleto a la persona que fue a comprobar sus apuestas.

Actualmente, pasados siete años, sigue habiendo casos abiertos en los tribunales, existen demandas y denuncias interpuestas tanto por lo penal como por lo civil y, hasta que no queden resueltas, el pago del premio millonario queda paralizado.

Tendremos que esperar a que la justicia dicte sentencia para saber qué pasará con el boleto de La Primitiva perdido con un premio de 4,7 millones de euros que, a día de hoy, con los intereses asciende aproximadamente a unos 6,5 millones de euros.